Cuando pensamos en brujas, juicios y pueblos entregados cada otoño a su memoria, el nombre de Salem aparece casi de inmediato. Pero Europa posee sus propias geografías de la brujería: cuevas donde la tradición situó antiguos aquelarres, montañas que todavía se iluminan con hogueras y aldeas marcadas por procesos mucho anteriores a los de Massachusetts.
Algunos de estos lugares conservan expedientes judiciales, cárceles y monumentos dedicados a las víctimas. En otros, la historia se mezcló con relatos sobre diablos, reuniones nocturnas, ungüentos y mujeres capaces de curar o provocar tormentas. Varias localidades han transformado esa memoria en museos, senderos y celebraciones que siguen reuniendo a vecinos y viajeros.
Desde las cuevas de Zugarramurdi hasta un fuerte francés que se llena de hechiceros cada octubre, estos son algunos de los lugares relacionados con brujas en Europa que merece la pena conocer.
Europa tuvo muchas «Salem», aunque ninguna fue igual
Los procesos de Salem tuvieron lugar en 1692 y terminaron convirtiéndose en el episodio de brujería más conocido del mundo occidental. Para entonces, Europa llevaba siglos persiguiendo a personas acusadas de mantener pactos con el diablo, causar enfermedades, destruir cosechas o practicar rituales prohibidos.
Las acusaciones no siguieron un único modelo. En ocasiones nacieron después de una mala cosecha, una epidemia o una muerte difícil de explicar. También podían esconder disputas familiares, conflictos económicos, rivalidades religiosas y enfrentamientos entre autoridades civiles y eclesiásticas.
Las personas procesadas tampoco respondían siempre al estereotipo de la anciana aislada. Hubo mujeres y hombres, personas pobres y miembros de familias acomodadas, curanderas, campesinos, viudas y vecinos señalados por una confesión obtenida bajo tortura.
Con el paso del tiempo, aquellos episodios quedaron cubiertos por otra capa de relatos. Las reuniones campesinas se transformaron en aquelarres, ciertos montes pasaron a considerarse lugares de encuentro con el diablo y algunas mujeres acusadas adquirieron poderes que nunca aparecen en los documentos judiciales.
Visitar estos destinos exige mantener separadas ambas dimensiones. La historia permite conocer a quienes fueron perseguidos. El folclore explica cómo cada comunidad interpretó y recordó después aquellos hechos.
1. Zugarramurdi, Navarra: la cueva y el proceso inquisitorial

Zugarramurdi se encuentra en Xareta, una pequeña comarca histórica situada a ambos lados de la frontera entre Navarra y el País Vasco francés. Sus caseríos se reparten entre prados, bosques y caminos que comunican desde hace siglos los pueblos del entorno.
A unos minutos del centro se abre la gran cueva que dio fama a la localidad. No es una cavidad de estalactitas ni un espacio cerrado. La regata del Infierno ha excavado un amplio túnel natural que puede recorrerse a pie y en el que se celebraban encuentros vecinales, comidas y reuniones.
Del conflicto local al auto de fe de Logroño
A comienzos del siglo XVII, varias declaraciones sobre supuestas prácticas de brujería desencadenaron una investigación que terminó afectando a numerosos habitantes de Zugarramurdi y de otras poblaciones cercanas.
Los inquisidores interpretaron aquellas reuniones como ceremonias demoníacas. Los testimonios, muchos de ellos obtenidos mediante presión, miedo o interrogatorios repetidos, incorporaron vuelos nocturnos, pactos con el diablo y rituales celebrados en la cueva.
El proceso culminó en el auto de fe de Logroño de noviembre de 1610. Once personas fueron condenadas a la hoguera, aunque cinco de ellas ya habían muerto en prisión y fueron quemadas en efigie.
La investigación tuvo una consecuencia poco habitual. Alonso de Salazar y Frías, uno de los inquisidores que intervino en el caso, recorrió después la zona y comenzó a dudar de la fiabilidad de las confesiones. Sus informes ayudaron a frenar nuevos procesos de características similares dentro de la Inquisición española.
Qué ver en Zugarramurdi
La visita puede comenzar en el Museo de las Brujas, instalado en un antiguo hospital. Su recorrido explica el proceso inquisitorial, la vida cotidiana de la comunidad y la forma en que se construyó la imagen de las supuestas brujas.
Después se puede bajar hasta la cueva y seguir el sendero que atraviesa la cavidad principal. El tamaño del espacio ayuda a comprender por qué pudo utilizarse para reuniones comunitarias y cómo terminó convirtiéndose en el escenario central de la leyenda.
Conviene reservar al menos medio día para visitar ambos lugares sin prisas. En temporada alta es recomendable consultar previamente los horarios y la disponibilidad de entradas.
Organiza la escapada: Zugarramurdi puede combinarse con las cuevas de Urdazubi/Urdax, Sara, Ainhoa y el valle de Baztan. El coche permite recorrer la comarca con mayor libertad. Elizondo ofrece una base práctica si se desea ampliar el viaje por el norte de Navarra.
2. El Harz, Alemania: la montaña de la Noche de Walpurgis
Las montañas del Harz ocupan una región de bosques, antiguas minas y pequeñas ciudades medievales en el centro de Alemania. Sobre todas ellas se eleva el Brocken, la cumbre más alta del macizo y uno de los lugares más relacionados con las brujas dentro del folclore alemán.
Durante siglos se contó que las brujas volaban hasta esta montaña para reunirse en la noche del 30 de abril. La literatura reforzó su fama, especialmente después de que Goethe situara una escena de Fausto en la Noche de Walpurgis.
Una tradición que se celebra cada primavera

La Walpurgisnacht marca el paso hacia mayo y conserva elementos procedentes de antiguas celebraciones primaverales. En la actualidad se festeja en más de veinte localidades del Harz con hogueras, música, mercados y vecinos vestidos de brujas y diablos.
Thale es uno de los centros principales. Allí se encuentra la Hexentanzplatz, cuyo nombre significa «plaza de la danza de las brujas». Cerca puede visitarse la Walpurgishalle, un edificio de comienzos del siglo XX decorado con escenas inspiradas en el mundo germánico y en la tradición de Walpurgis.
También destacan Schierke, Braunlage, Hahnenklee, Bad Grund y Sankt Andreasberg. Cada población prepara su propio programa, por lo que conviene elegir alojamiento con bastante antelación si el viaje coincide con el 30 de abril.
El sendero de las brujas del Harz
La relación con las brujas continúa en el Harzer-Hexen-Stieg, un sendero de largo recorrido que une Osterode con Thale. La ruta directa, pasando por el Brocken, tiene unos 94 kilómetros. Existen variantes que permiten evitar la cumbre o ampliar el itinerario.
No es necesario completarlo entero. Varias etapas pueden recorrerse como excursiones de un día y atraviesan bosques, gargantas, antiguos canales mineros y pueblos con arquitectura de entramado de madera.
Organiza la escapada: Wernigerode, Goslar y Thale son buenas bases para explorar la región. El viaje puede incluir el tren histórico del Brocken, el parque nacional y alguna etapa del sendero. Para vivir la tradición en su momento más activo, la fecha clave es la noche del 30 de abril.
3. Triora, Italia: el pueblo marcado por la sospecha
Triora se encuentra en el interior montañoso de Liguria, lejos de las ciudades costeras que concentran gran parte del turismo de la región. Sus casas de piedra, pasos cubiertos y calles estrechas conservan la estructura de una población medieval acostumbrada a inviernos duros y comunicaciones difíciles.
Entre 1587 y 1589, una sucesión de malas cosechas provocó una crisis que las autoridades locales atribuyeron a la brujería. La investigación comenzó como una respuesta al miedo de la comunidad, pero pronto se extendió hasta afectar a decenas de personas.
Los procesos de Triora
El inquisidor Girolamo del Pozzo interrogó a mujeres, niñas y al menos un niño. Las acusaciones se alimentaron de rumores, enemistades y confesiones obtenidas mediante tortura. Isotta Stella, perteneciente a una familia acomodada, murió durante los interrogatorios.
El proceso terminó incomodando incluso a quienes habían solicitado la investigación. Las autoridades municipales comenzaron a pedir moderación cuando comprendieron que cualquier vecino podía acabar bajo sospecha.
La memoria local situó después las reuniones de las supuestas brujas en la Cabotina, una construcción en las afueras del pueblo. El lugar pertenece al terreno de la tradición y se ha convertido en una de las paradas habituales de la visita.
Qué ver en Triora
El Museo Etnográfico y de la Brujería ocupa el Palazzo Stella, un edificio relacionado con el encarcelamiento de algunas acusadas. La exposición aborda los procesos, la medicina popular, el trabajo agrícola y las condiciones sociales que favorecieron las denuncias.
La ruta puede continuar por la Cabotina, la iglesia de San Bernardino y el entramado medieval. El pueblo también celebra eventos vinculados con su identidad como paese delle streghe, especialmente durante el verano y alrededor de Halloween.

Organiza la escapada: Triora se visita mejor en coche. Puede integrarse en una ruta por los pueblos del interior de Liguria, Sanremo y el valle Argentina. Conviene pasar al menos una noche en la zona para evitar hacer el trayecto de montaña con demasiada prisa.
4. Pendle Hill, Inglaterra: una ruta por los juicios de 1612
Pendle Hill domina una zona rural de Lancashire formada por colinas, granjas y pequeñas aldeas. En 1612, varias familias del entorno quedaron implicadas en uno de los procesos de brujería mejor documentados de Inglaterra.
El caso comenzó después de un encuentro entre Alison Device y un vendedor ambulante llamado John Law. Cuando el hombre sufrió una parálisis, Alison fue acusada de haberlo maldecido. Los interrogatorios extendieron las sospechas hacia otros miembros de su familia y hacia vecinos con los que mantenían antiguas rivalidades.
De las aldeas a Lancaster Castle
Doce personas fueron procesadas. Diez terminaron ejecutadas, otra murió en prisión y una fue absuelta. Entre las acusadas se encontraban Elizabeth Southerns, conocida como Demdike, y Anne Whittle, llamada Chattox, dos ancianas relacionadas con prácticas de curación y magia popular.
El paisaje conserva los nombres de varias poblaciones vinculadas con el proceso: Barley, Newchurch-in-Pendle, Roughlee y Downham. Desde allí, los acusados fueron llevados hasta Lancaster Castle para ser juzgados.
La Pendle Witch Trail sigue aquel recorrido mediante una ruta autoguiada de unas 45 millas que puede realizarse en coche o bicicleta. También existen senderos a pie alrededor de Pendle Hill y un recorrido de esculturas dedicado a las personas ejecutadas.
Cómo plantear la visita
Una jornada permite conocer las aldeas principales y subir a alguno de los miradores de Pendle Hill. Para seguir la ruta completa conviene reservar dos días y terminar en Lancaster, donde el castillo ayuda a entender el funcionamiento de la justicia de la época.
Organiza la escapada: Manchester es uno de los aeropuertos más prácticos para llegar a Lancashire. El coche resulta útil para recorrer las aldeas y el Forest of Bowland. Barley y Clitheroe cuentan con alojamientos rurales adecuados para una escapada de fin de semana.

5. Edimburgo, Escocia: la persecución y el Witches’ Well
La relación de Edimburgo con la brujería pertenece a la historia documentada de la ciudad. Castlehill, la explanada del castillo y otros puntos de la Old Town recuerdan una etapa en la que las acusaciones podían terminar en interrogatorios, prisión y ejecución.
Una persecución respaldada por la ley
El Parlamento escocés aprobó la Ley de Brujería en 1563. Permaneció vigente hasta 1736 y convirtió la práctica de la brujería, la hechicería y la necromancia en delitos castigados con la muerte.
Entre 1550 y 1700, cerca de 4.000 personas fueron acusadas de brujería en Escocia. Alrededor del 85 % eran mujeres y se calcula que entre un tercio y la mitad de las personas procesadas fueron ejecutadas.
Edimburgo adquirió un papel importante durante los procesos de North Berwick de 1590-1592. Las tormentas que dificultaron el viaje de Jacobo VI y Ana de Dinamarca fueron interpretadas por el rey como el resultado de prácticas de brujería. Las investigaciones comenzaron en East Lothian y terminaron implicando a decenas de personas.
Varias de las acusadas fueron trasladadas a Edimburgo, donde el castillo quedó relacionado con su encarcelamiento, sus interrogatorios y las ejecuciones. El episodio muestra hasta qué punto la persecución podía estar impulsada por el poder político, las creencias religiosas y la necesidad de encontrar responsables para acontecimientos difíciles de explicar.
El Witches’ Well de Castlehill

Al comienzo de la explanada de Edinburgh Castle se encuentra el Witches’ Well, una pequeña fuente de hierro fundido que pasa fácilmente desapercibida entre los visitantes.
Fue encargada en 1894 por Patrick Geddes y diseñada por el artista John Duncan. Sus dos rostros representan la interpretación victoriana de la brujería: una figura serena vinculada con el conocimiento y otra asociada con el mal. También aparecen una serpiente y ramas de dedalera, símbolos que vuelven a insistir en esa doble lectura.
La inscripción resulta hoy incómoda porque sigue diferenciando entre quienes habrían utilizado sus conocimientos para hacer el bien y quienes supuestamente los emplearon con fines dañinos. Esa idea pertenece a la mentalidad con la que se recordaba la persecución a finales del siglo XIX, cuando todavía no se hablaba de las personas acusadas únicamente como víctimas de un sistema judicial y religioso.
El Witches’ Well permite observar dos momentos históricos a la vez: los procesos de los siglos XVI y XVII y la forma en que la sociedad victoriana decidió recordarlos más de doscientos años después.
Cómo seguir esta historia en Edimburgo
La visita puede comenzar en Castlehill, localizar el Witches’ Well y continuar hacia la explanada y el interior del castillo. Desde allí, la Royal Mile conduce hacia otros lugares relacionados con la historia religiosa, judicial y social de la Old Town.
Para ampliar el recorrido conviene reservar otra jornada para East Lothian. North Berwick permite acercarse al territorio donde comenzaron los procesos de 1590, mientras que Dirleton Castle conserva la memoria de otras acusaciones posteriores, desarrolladas durante la persecución de 1649-1650. Son episodios diferentes y deben entenderse dentro de momentos distintos de la caza de brujas escocesa.
Edimburgo puede visitarse durante todo el año. La primavera y el comienzo del otoño ofrecen temperaturas más cómodas para recorrer la ciudad a pie. Octubre encaja bien con una ruta centrada en su historia más oscura, aunque los días son más cortos y la lluvia puede limitar los desplazamientos.
Organiza la escapada: una mañana permite recorrer Castlehill y visitar el castillo. Para conocer la Old Town, la New Town y los principales lugares históricos conviene dedicar dos o tres días. Una jornada adicional permite continuar hacia North Berwick y otros puntos de East Lothian.
6. Kilkenny, Irlanda: la intriga de Alice Kyteler
Las acusaciones contra Alice Kyteler comenzaron en una ciudad donde el poder económico, la autoridad religiosa y las disputas familiares estaban estrechamente relacionados.
Alice pertenecía a una familia acomodada de Kilkenny y había enviudado varias veces. Después de la muerte de su cuarto marido, sus hijastros la acusaron de haber utilizado venenos y prácticas de hechicería para favorecer a su hijo William Outlaw.

Un proceso entre religión, política y herencias
El obispo Richard de Ledrede abrió una investigación en 1324. Las acusaciones incluyeron herejía, sacrificios de animales y relaciones con un supuesto demonio. El proceso provocó un conflicto abierto entre el obispo, las autoridades civiles y algunos de los personajes más influyentes de Kilkenny.
Alice consiguió escapar y su destino posterior se desconoce. Petronilla de Meath, una de sus criadas, fue torturada y quemada el 3 de noviembre de 1324. Es una de las primeras personas conocidas que murió en la hoguera por una acusación de brujería en Irlanda.
William Outlaw evitó la ejecución mediante varias penitencias, entre ellas la financiación de obras en la catedral de San Canicio.
Qué queda de la historia en Kilkenny
Kyteler’s Inn mantiene el apellido de Alice dentro del paisaje urbano y funciona actualmente como taberna. Su relación exacta con los edificios que poseyó la familia no se conoce con certeza, pero se ha convertido en el punto más conocido para acercarse al relato.
La visita puede continuar por Kilkenny Castle, la catedral de San Canicio y la Medieval Mile. El trazado compacto de la ciudad permite recorrer los principales lugares a pie.
Organiza la escapada: Kilkenny se encuentra a unas dos horas de Dublín y está bien comunicada por tren y autobús. Una estancia de una o dos noches permite conocer la ciudad y continuar hacia la abadía de Jerpoint, la roca de Cashel o los pueblos del valle del Nore.
7. Vardø, Noruega: el memorial de Steilneset
Vardø se encuentra en el extremo nororiental de Noruega, frente al mar de Barents. Durante el siglo XVII, Finnmark registró una de las mayores concentraciones de procesos de brujería del norte de Europa.
Entre 1600 y 1692, 91 personas fueron condenadas y ejecutadas en la región. Muchas acusaciones estaban relacionadas con tempestades, naufragios y la creencia de que ciertas personas podían controlar el viento y el mar.

Un monumento construido a partir de los procesos
El Steilneset Memorial fue inaugurado en 2011 para recordar a las víctimas.
En él se atraviesa un corredor alargado donde cada víctima cuenta con una ventana y un texto basado en los documentos judiciales. En una estructura separada se encuentra una silla metálica atravesada por una llama.
No es un museo convencional ni una recreación de los juicios. El monumento se concentra en los nombres, las acusaciones y el destino de cada persona.
El monte Domen y el folclore ártico
A unos kilómetros de Vardø se encuentra Domen, una elevación que la tradición local señaló como lugar de reunión de las brujas con el diablo. En la actualidad cuenta con un mirador integrado en la Ruta Turística Nacional de Varanger.
La combinación de Steilneset y Domen permite apreciar la diferencia entre el proceso histórico y el paisaje legendario que creció a su alrededor.
Organiza la escapada: llegar a Vardø requiere más planificación que el resto de destinos. La mejor opción es combinar vuelos internos y coche de alquiler para recorrer la península de Varanger. El verano ofrece más horas de luz y mejores condiciones de carretera; el invierno añade nieve y noche polar, pero limita algunos desplazamientos.
8. Benevento, Italia: la ciudad de las janare
Benevento posee una de las tradiciones de brujería más persistentes del sur de Italia. Sus protagonistas son las janare, mujeres a las que el folclore atribuía conocimientos sobre hierbas, curaciones, maldiciones y desplazamientos nocturnos.
El origen de su nombre no está resuelto. Algunas interpretaciones lo relacionan con Diana y otras con términos vinculados a puertas o accesos. Lo importante para comprender la tradición es su pertenencia al mundo campesino del Sannio, donde la medicina doméstica, los remedios y las creencias protectoras formaban parte de la vida cotidiana.
El nogal de Benevento
La leyenda situaba las reuniones de las janare bajo un gran nogal cercano al río Sabato. Allí habrían celebrado danzas y rituales nocturnos.
El árbol legendario se vinculó con antiguos cultos y con la presencia lombarda en Benevento, aunque los relatos conocidos fueron reelaborados durante siglos por cronistas, inquisidores y narradores populares. La imagen del nogal terminó convirtiéndose en uno de los símbolos de la ciudad.
Cómo conocer la tradición
El museo Janua dedica su exposición a las brujas de Benevento y del Sannio. Su recorrido aborda la transmisión oral, los objetos domésticos, la medicina popular y las historias recogidas en la región.
Benevento también conserva un importante patrimonio romano y lombardo. El arco de Trajano, la iglesia de Santa Sofía y el Museo del Sannio permiten ampliar la visita más allá del folclore.
Organiza la escapada: Benevento está comunicada por tren con Nápoles. Puede visitarse durante una excursión de un día, aunque dormir en la ciudad facilita conocer su ambiente y probar la cocina local. La ruta puede continuar por Sant’Agata de’ Goti, Caserta o los pueblos del interior de Campania.
9. Trasmoz, Aragón: brujas, excomunión y memoria literaria
Trasmoz se levanta a los pies del Moncayo, frente al monasterio de Veruela. Su castillo en ruinas y los antiguos conflictos con la abadía vecina dieron lugar a una de las historias más conocidas del Aragón legendario.
La excomunión de la localidad estuvo relacionada con disputas de poder y jurisdicción, no con la presencia demostrada de brujas. Tiempo después, un nuevo enfrentamiento por el uso del agua originó el relato de una maldición pronunciada desde Veruela.

Las brujas del Moncayo
Las leyendas situaron reuniones de brujas y prácticas de nigromancia en el castillo de Trasmoz. Durante el siglo XIX, Gustavo Adolfo Bécquer recogió varios relatos de la zona mientras residía en el monasterio de Veruela.
Entre ellos aparece la historia de la tía Casca, una mujer considerada bruja por sus vecinos y despeñada por un barranco. El relato refleja la violencia que podía sufrir una persona convertida en responsable de enfermedades, desgracias o muertes.
Una feria que mantiene el imaginario local
El primer sábado de julio se celebra la Feria de la Brujería, Magia y Plantas Medicinales del Moncayo. El programa incluye mercado, representaciones, cetrería, música y la elección de la Bruja del Año.
También se relata públicamente la historia de la excomunión y la maldición, integrando el pasado local dentro de una fiesta contemporánea.
Fuera de la feria se pueden visitar el pueblo, el entorno del castillo y el pequeño museo dedicado a la brujería y las supersticiones.
Organiza la escapada: Trasmoz está a poco más de una hora de Zaragoza en coche. La ruta puede continuar por el monasterio de Veruela, Tarazona y el Parque Natural del Moncayo. Durante la feria conviene llegar temprano, ya que la población y sus accesos son reducidos.
10. Chalindrey, Francia: el País de los Hechiceros
Chalindrey se encuentra en la región histórica de Langres, en el actual departamento de Haute-Marne. Su relación con la brujería reúne un proceso documentado, una criatura del folclore local y una celebración que se mantiene desde hace décadas.
En 1598, Clément Rabiet fue declarado culpable de brujería y ejecutado después de afirmar que había conocido al diablo. El caso contribuyó a que Chalindrey recibiera el nombre de Pays des Sorciers, el País de los Hechiceros.
El Foulletot del monte Cognelot
Según las creencias campesinas de la región, el Foulletot era un diablo vestido de rojo que vivía en la colina del Cognelot. Allí presidía los sabbats a los que acudían brujas y hechiceros de las poblaciones cercanas.
La leyenda quedó unida al monte mucho antes de que se construyera el fuerte que ocupa actualmente su parte alta. El Fort du Cognelot, también llamado Fort Vercingétorix, fue levantado en el siglo XIX como parte del sistema defensivo francés.
La Fiesta de las Brujas
Cada otoño, habitualmente durante el último fin de semana de octubre, el fuerte acoge la Fête des Sorcières. Sus salas y galerías se llenan de artesanos, espectáculos, criaturas del folclore y actividades familiares.
La celebración parte de una historia local concreta y utiliza un edificio patrimonial que puede recorrerse durante el evento. Esa combinación convierte Chalindrey en uno de los destinos más adecuados para un viaje europeo alrededor de Halloween.
Organiza la escapada: Langres ofrece más alojamientos y merece una visita por sus murallas y su casco histórico. Desde allí se llega fácilmente a Chalindrey en coche. Antes de reservar el viaje es aconsejable comprobar las fechas y condiciones de acceso al fuerte.
11. Boscastle, Cornualles: un museo dedicado a la magia europea
Boscastle ocupa una pequeña ensenada en la costa norte de Cornualles. El pueblo alberga uno de los museos dedicados a la brujería y la magia más importantes de Europa.
El Museum of Witchcraft and Magic fue fundado en el siglo XX y reúne objetos relacionados con magia popular, rituales, curación, adivinación, ocultismo y brujería moderna.
Una colección entre la historia y la práctica popular
Las vitrinas contienen amuletos, herramientas rituales, libros, figuras protectoras y objetos utilizados por practicantes de distintas tradiciones. El recorrido también analiza la persecución de la brujería y la evolución de su imagen en la cultura europea.
Boscastle no fue el escenario de un gran proceso comparable a Zugarramurdi, Pendle o Triora. Su interés está en la colección y en la posibilidad de acercarse a prácticas que rara vez se conservan juntas en un museo.
El centro abre de forma estacional, habitualmente desde primavera hasta el 31 de octubre. Conviene comprobar las fechas antes de organizar el viaje.
Organiza la escapada: Boscastle puede integrarse en una ruta en coche por Tintagel, Port Isaac, Bodmin Moor y la costa norte de Cornualles. Debido a las distancias y a la frecuencia limitada del transporte público, el coche suele ser la opción más práctica.
Mapa de los lugares de brujas en Europa
Los marcadores siguen el mismo orden que el artículo. Utiliza los filtros para localizar los destinos vinculados con procesos históricos, tradiciones populares o museos y memoriales.
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El marcador señala el pueblo, la ciudad o el enclave principal de cada apartado. El enlace de cada ficha abre su ubicación en Google Maps en una nueva pestaña.
Bonus: Soportújar, una tradición turística contemporánea
Soportújar aparece con frecuencia en las listas de pueblos de brujas de España. Su caso debe entenderse de manera diferente a los procesos históricos anteriores.
La identidad actual del pueblo se ha desarrollado alrededor de un antiguo relato que relacionaba a algunos repobladores gallegos con historias de meigas. A partir de ese imaginario, la localidad creó una ruta urbana con figuras, cuevas, fuentes y rincones dedicados a las brujas.
Cada mes de agosto celebra la Feria del Embrujo, con mercados, pasacalles, teatro, música y aquelarres simbólicos. Se trata de una reinterpretación turística reciente, pero ya forma parte del calendario cultural de la Alpujarra.
Soportújar resulta interesante para viajar en familia y combinar la visita con Pampaneira, Bubión, Capileira y los senderos de Sierra Nevada.
Cuándo viajar a estos lugares de brujas en Europa
La mejor fecha depende de la experiencia que se busque.
- Para viajar en Halloween: Chalindrey es la opción más vinculada con una celebración de finales de octubre. Boscastle mantiene su museo abierto hasta el día 31, mientras que Pendle y Triora suelen organizar actividades temáticas durante el otoño.
Zugarramurdi puede visitarse en cualquier época de apertura. Octubre añade humedad, hojas caídas y menos afluencia que el verano, aunque la lluvia puede condicionar los senderos.
- Para vivir una tradición popular: el Harz alcanza su momento principal durante la Noche de Walpurgis, entre el 30 de abril y el 1 de mayo.
Trasmoz celebra su feria el primer sábado de julio y Soportújar concentra su programación principal en agosto. - Para recorrer paisajes y senderos: la primavera y el comienzo del otoño son adecuados para Pendle Hill, el Harz, Triora y el Moncayo.
En Vardø, el verano facilita los desplazamientos y permite recorrer la Ruta Turística Nacional de Varanger con más horas de luz. - Para una escapada urbana: Edimburgo y Kilkenny son los destinos más sencillos para combinar la historia de la brujería con una visita urbana. Ambas pueden recorrerse durante todo el año y cuentan con otros monumentos, museos y excursiones que justifican una estancia de varios días.
La primavera y el comienzo del otoño suelen ofrecer condiciones cómodas para caminar. En Edimburgo, agosto coincide con la temporada principal de festivales y concentra una mayor afluencia de viajeros.
Rutas para convertir estas historias en un viaje

Ruta de las brujas por Navarra y Xareta
Zugarramurdi puede ser el centro de una escapada de tres o cuatro días. La ruta puede incluir las cuevas y el monasterio de Urdazubi/Urdax, Sara, Ainhoa, Elizondo y varios pueblos de Baztan.
La opción más cómoda es reservar alojamiento rural y coche de alquiler. Pamplona, San Sebastián y Biarritz son posibles puntos de entrada, según el itinerario elegido.
Fin de semana de Walpurgis en el Harz
Una escapada de tres noches permite alojarse en Wernigerode o Goslar, asistir a una celebración el 30 de abril y dedicar otra jornada al Brocken o a Thale.
Los billetes de tren, los hoteles y algunas actividades se agotan con antelación durante esas fechas.
Triora y los pueblos del interior de Liguria
Desde Sanremo se puede remontar el valle Argentina hasta Triora, pasando por pueblos como Taggia y Badalucco. La ruta funciona bien como prolongación de un viaje por la Riviera italiana.
El coche facilita el acceso y permite detenerse en pequeñas localidades con escasa conexión mediante transporte público.
Pendle Hill y Lancaster
La ruta puede comenzar en Manchester, continuar hacia Clitheroe y dedicar un día a las aldeas de Pendle. La segunda jornada puede seguir el itinerario hasta Lancaster Castle.
Dormir en una casa rural del Forest of Bowland permite combinar la historia con senderismo y gastronomía local.
Edimburgo y los procesos de East Lothian
La ruta puede comenzar en Castlehill, junto al Witches’ Well, y continuar por Edinburgh Castle y la Old Town. Una segunda jornada permite viajar hacia North Berwick, territorio relacionado con los procesos de 1590-1592.
Dirleton Castle puede añadirse como una parada complementaria. El castillo estuvo vinculado con otras acusaciones de brujería durante 1649-1650, por lo que pertenece a un episodio posterior y diferente.
La ciudad necesita dos o tres días para una primera visita. Para recorrer East Lothian sin concentrar demasiadas paradas en una misma jornada conviene añadir al menos un día completo.
Kilkenny y el sureste de Irlanda
Kilkenny puede formar parte de una ruta desde Dublín hacia la roca de Cashel, Waterford y las montañas de Wicklow. El tren es suficiente para una escapada urbana, mientras que el coche ofrece más libertad para recorrer abadías y pueblos.
La carretera ártica de Varanger
El viaje a Vardø puede integrarse en una ruta por Kirkenes, Ekkerøy, Vadsø, Domen y Hamningberg. Es una propuesta adecuada para quienes buscan naturaleza ártica, arquitectura contemporánea y lugares poco visitados.
La climatología puede cambiar con rapidez, por lo que conviene reservar alojamientos flexibles y revisar el estado de las carreteras.
Gastronomía para acompañar la ruta
En Navarra, la visita a Zugarramurdi puede completarse con quesos de oveja, hongos, carnes, pimientos y platos de temporada. Elizondo y los pueblos de Baztan concentran una oferta más amplia de restaurantes.
En el Harz son habituales los embutidos, la carne de caza, las patatas y los dulces elaborados en las pequeñas ciudades de la región. Durante Walpurgis aparecen puestos de comida y bebidas tematizadas.
Liguria permite probar focaccia, pasta fresca, hierbas aromáticas y platos de montaña diferentes de la cocina costera. Triora es conocida por su pan tradicional.
Lancashire ofrece quesos, pasteles salados y pubs rurales. Kilkenny conserva una cultura de tabernas donde conviven cocina irlandesa, cerveza y música en directo.
En Edimburgo, la visita a Castlehill puede continuar en las tabernas y restaurantes de la Old Town. Entre los platos escoceses más fáciles de encontrar están el haggis con neeps and tatties, los pies salados, el Scotch broth y el Cullen skink, una sopa espesa elaborada con pescado ahumado y patata. Para el postre aparecen el cranachan, el shortbread y otros dulces preparados con avena, nata o frutos rojos.
En Benevento merece la pena buscar pasta fresca, embutidos, quesos del Sannio y el licor Strega, cuya marca adoptó precisamente el imaginario de las brujas de la ciudad.
La comarca del Moncayo reúne migas, setas, aceite, miel y vinos de Campo de Borja. Durante la feria de Trasmoz se preparan las llamadas migas diabólicas, integradas ya en la celebración.
Resumen práctico
| Lugar | Historia o tradición | Mejor momento | Qué visitar | Qué combinar |
|---|---|---|---|---|
| Zugarramurdi | Proceso inquisitorial de 1610 y leyendas de aquelarres | Primavera y otoño | Cueva y Museo de las Brujas | Urdax, Sara y Baztan |
| Harz | Walpurgisnacht y folclore del Brocken | 30 de abril o verano | Brocken, Thale y sendero de las brujas | Goslar y Wernigerode |
| Triora | Procesos de 1587-1589 | Primavera, verano y octubre | Museo, Cabotina y casco medieval | Sanremo y valle Argentina |
| Pendle Hill | Juicios de las brujas de Pendle de 1612 | Primavera y otoño | Aldeas, senderos y Lancaster Castle | Clitheroe y Forest of Bowland |
| Edimburgo | Persecución escocesa y memoria del Witches’ Well | Primavera y otoño | Witches’ Well, Castlehill y Edinburgh Castle | North Berwick y Dirleton |
| Kilkenny | Proceso de Alice Kyteler de 1324 | Todo el año | Medieval Mile, catedral y Kyteler’s Inn | Cashel y Jerpoint |
| Vardø | Procesos de Finnmark y memorial de las víctimas | Verano | Steilneset y monte Domen | Ruta de Varanger |
| Benevento | Folclore de las janare | Primavera y otoño | Museo Janua y patrimonio lombardo | Caserta y Sant’Agata de’ Goti |
| Trasmoz | Leyendas, excomunión y brujas del Moncayo | Primer sábado de julio | Castillo, museo y feria | Veruela, Tarazona y Moncayo |
| Chalindrey | Clément Rabiet y el Foulletot | Finales de octubre | Fiesta y Fort du Cognelot | Langres |
| Boscastle | Museo de brujería y magia europea | De primavera a octubre | Museum of Witchcraft and Magic | Tintagel y costa de Cornualles |
Preguntas frecuentes sobre los lugares de brujas en Europa
Zugarramurdi, Triora y las poblaciones de Pendle figuran entre los destinos europeos más conocidos por su relación con procesos de brujería. Zugarramurdi reúne una cueva visitable, un museo y el recuerdo del proceso inquisitorial que culminó en el auto de fe de Logroño de 1610.
No existe una única localidad reconocida con ese nombre. La comparación se aplica a distintos lugares, aunque cada proceso tuvo autoridades, causas y consecuencias propias. Europa conserva numerosos destinos relacionados con acusaciones de brujería anteriores y posteriores a los juicios de Salem de 1692.
La celebración más conocida tiene lugar en las montañas del Harz, en Alemania, durante la noche del 30 de abril. Thale, Schierke, Braunlage y otras localidades organizan hogueras, mercados, música y desfiles inspirados en el folclore de brujas y diablos.
Zugarramurdi, Trasmoz y Soportújar son tres de los más populares, aunque representan historias distintas. Zugarramurdi está relacionado con un proceso inquisitorial; Trasmoz combina conflictos históricos, literatura y leyendas; Soportújar ha desarrollado una ruta turística contemporánea alrededor del imaginario de las brujas.
Chalindrey resulta especialmente interesante por su Fiesta de las Brujas en el Fort du Cognelot. Triora, Pendle, Edimburgo y Boscastle también encajan bien en un viaje de octubre, aunque en Edimburgo la visita se centra en la persecución histórica y su memoria. Para conocer una tradición europea celebrada en otra época del año, el Harz y la Noche de Walpurgis son la referencia principal.
Edimburgo estuvo vinculada a la persecución escocesa por brujería y a los procesos de North Berwick de 1590-1592. En Castlehill puede verse el Witches’ Well, un pequeño memorial de hierro fundido encargado en 1894 para recordar a las personas perseguidas y ejecutadas.
Sí. La cueva cuenta con un recorrido preparado para visitantes y puede combinarse con el Museo de las Brujas. Los horarios y las condiciones de acceso cambian según la temporada, por lo que conviene comprobarlos antes del viaje.
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Porque las historias de brujas no permanecen únicamente en los archivos. En algunos lugares se recuerdan mediante un nombre grabado en un memorial; en otros, con una feria, un sendero o una hoguera encendida cada primavera. Viajar hasta ellos permite conocer cómo nacieron aquellas acusaciones y por qué cada comunidad decidió conservar su memoria de una forma distinta.
Fuentes consultadas y enlaces de interés
- Para la historia de Zugarramurdi: Turismo de Zugarramurdi.
- La información sobre Salem y el contexto europeo: Salem Witch Museum.
- Para el Harz se han consultado el organismo turístico regional.
- Los datos de Triora proceden del Museo Etnográfico y de la Brujería.
- Para Pendle se han utilizado los itinerarios turísticos oficiales de Lancashire.
- La historia de Alice Kyteler se ha contrastado con Kilkenny Heritage.
- Para Vardø se ha consultado la Ruta Turística Nacional de Varanger.
- La tradición de Benevento se ha documentado mediante el museo Janua.
- Para Trasmoz se han utilizado la web cultural de la localidad.
- La historia de Chalindrey, Clément Rabiet, el Foulletot y la Fiesta de las Brujas procede de la organización del evento y de la comunidad local responsable del Fort du Cognelot.
- Los datos de Boscastle proceden del Museum of Witchcraft and Magic.
- Para Soportújar se ha consultado la información turística de la Diputación de Granada.




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